Nuestra Historia
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El Hogar de Menores Cardenal José María Caro, inicio sus actividades un 25 de marzo de 1986, creado por un grupo de personas interesadas en la problemática de los niños y niñas vulnerados en sus Derechos, con la colaboración del Cardenal Raúl Silva Henríquez, quién creyó y se interesó en esta obra, donando una parcela de 5.000 metros cuadrados en la comuna de La Pintana, terreno al que se agregó otra parcela adquirida gracias a la colaboración de privados. Para este efecto se constituyó la Corporación Hogar de Menores Cardenal José María Caro, con personalidad jurídica otorgada por el ministerio de justicia con fecha 04 de noviembre de 1987, Rut 71.452.300-7 del Servicio de Impuestos Internos.
Nuestra Historia
Un sueño nacido de la comunidad, arraigado en la dignidad
En el año 2000 y, de acuerdo con las políticas del Servicio Nacional de Menores, así como por la creciente demanda de parte de los Tribunales de Menores, se inicia un cambio en el tipo de población objetivo a intervenir psicosocialmente, otorgándose prioridad de atención a grupos de hermanos con problemáticas de vulneración de derechos graves.
Prioridad a grupos de hermanos con vulneración grave de derechos
Desde dicho período a la fecha, se han generado cambios profundos en el quehacer profesional y cotidiano de nuestra residencia, transformaciones que han significado estrategias nuevas de intervención para niños con características particulares cuya individualidad se debe siempre respetar, por lo que hemos debido involucrar en estos procesos a otros profesionales que nos aporten su saber, coordinándonos con mayor frecuencia con las redes locales.
El respeto a la individualidad como pilar fundamental de nuestra labor.
En la actualidad se atiende a 40 niños y niñas, de entre 6 y 18 años, derivados desde los diferentes tribunales de familia. El énfasis en el trabajo con grupos de hermanos, que lleva a cabo el equipo de profesionales del Hogar, está puesto en las familias de éstos, fomentando la mantención del vínculo afectivo, así como también se procura la reinserción de los niños y niñas a sus sistemas familiares en el menor plazo posible, salvaguardando la seguridad y protección de éstos.
Atención Integral en un entorno seguro y profesional
Se ha puesto énfasis en dirigir la intervención psicosocial individual, hacia la necesaria breve permanencia de los niños en nuestro Hogar, entendiéndose las particulares problemáticas con las que ingresan, pero dirigiendo todos los esfuerzos al restablecimiento de los derechos vulnerados; es decir, hacia un trabajo conjunto entre la familia, los niños, nuestro Hogar y la comunidad, de manera de permitir la superación de las problemáticas que originaron la internación para su pronta reinserción familiar.
Comprometidos con el restablecimiento de derechos y la unión familiar